No quiero.
Me niego a que se vuelva tan corriente, tan normal.
Ni siquiera puedo distinguir lo que tanto me gustaba de ella.
Pierde todo encanto.
Se me antoja tan común, tan trivial, como los miles que andan caminando allá afuera.
De un día para otro, todo el interés que mantenía ha llegado casi a extinguirse.
Ni siquiera vale la pena desear que sea momentáneo.

No comments:
Post a Comment